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jueves, septiembre 08, 2005

confesiones

es fascinante el poder que tienen las palabras...
Te pueden contar algo y después decirte que es mentira, pero va a seguir siendo verdad en tu mente. Me refiero a gritos en Granada o comentarios sobre lo visto en vestuarios masculinos. Por mucho que pase el tiempo lo contado prevalece frente a lo real.
También ocurre lo contrario; ¿lo que no contamos realmente ocurre? ¿si nos pasa algo y no se lo decimos a nadie es como si no hubiera pasado?
Ayer me desperté y era otoño.

otono

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo que no se cuenta y uno lo mantiene como secreto, yo creo, que realmente no ocurre. Algo que se mantiene "oculto" y que la gente desconoce es como si no hubiese ocurrido. Cuanta más gente conoce algo, más importante y relevante es ese algo...

Anónimo dijo...

Cuan grande y majestuoso es el poder que entraña una mentira! Aunque lo importante no es la mentira en si, si no saber cuando estamos mintiendo y cuando decimos la verdad, ya que si no diferenciamos nuestras verdades de nuestras mentiras como podemos saber que una verdad no es simplemente nuestra mentira.